Alex va al almacen de mascotas para comprar comida
de perros y tratar de
encontrar un hogar para Watson. Karina se pasea por la oficina.
"N adie se
preocupa de mi habilidad cientifica" murmura Karina. "Ni
el sabelotodo de Riley
Gadwalder; ini siquiera Alex!". "Despues de todo, si
no fuera por mi invento, ni
siquiera Alex pudiera dominar a ese cachorrito". Ella fue
la que cosi6 un
microchip en el collar de Watson para dirigirlo y hacer que la
obedeciera.
Christopher, ellider sin temor del Club Rompecabezas, cambiar
a dej6 de
sacar fotografias. "Karina, no juzgues a Riley tan a la ligera".
"iEs f:icil decirlo! Le grita. "No eres tu quien tiene
que aguantarlo".