De nuevo en la oficina, sanos y salvos, el Club
Rompecabezas le dio a Riley
su propia mascota- Watson.
"Se pueden acompañar mutuamente", dijo Karina
mientras Watson le
pasaba la lengua por la cara a Riley.
"Gracias compañera", exclam6 Riley "y no
te preocupes por el proyecto de
ciencia. Tengo una teoría".
No de nuevo, pensó Karina. Pero esta vez tomó los
lentes de Tobías.
"Vamos a discutirlo. ..compañero".
Karina le sonrió a Riley. Tenía el presentimiento
que, de ahora en adelante,
tendría que pedirle prestado a Tobías sus lentes
muy seguido.