"¡Oh!" gritó el ladrón,
tratando de zafarse de Watson.
"¡Arriba Watson!" le gritó Alex.
Pero el Club Rompecabezas no estaba fuera de peligro. Mientras
se
escapaba, el ladrón volteó una cafetera que estaba
en la hornilla sobre la
mesa. Las llamas comenzaron en unos periódicos viejos.
El fuego se propagó
por todo el viejo almacén de madera.