Cuando el Club Rompecabezas entró en apestoso
almacén, vieron jaulas de mascotas robadas y oyeron sus
gemidos. Atado a una silla estaba Riley
Gadwalder.
"Yo no soy el ladrón de mascotas", dijo Riley
débilmente mientras lo desataban.
"Estaba siguiendo la pista de plumas de pájaros, cuando
también ¡me agarró! El
ladrón de mascotas se esconde aquí hasta que pueda
vender los animales".
Karina se sintió mal. Oía la voz de Tobías
diciendo: "Me pongo estos lentes
para recordame de ver a otros como los ve Dios ". "Riley",
dijo Karina,
"Siento mucho las cosas que te dije. No quise hacerlo".