En la oficina del Club Rompecabezas, se podñia
sentir la tensión. Sherlock
jugaba con el collar electrónico que Karina había
inventado, moviéndolo de
un lado para otro. Alex paseaba diciendo, "Pobre Watson".
Karina le aseguraba, " Alex, es cuestión de tiempo.
Pronto Riley confesará.
El estar solo en la casa lo hará confesar".